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Distinguidos Integrantes de este H.H.H. Grupo muy buen día.

A través de este relato quiero compartirles una de las mejores experiencias en la práctica de este deporte extremo, y me refiero a mi encuentro con Britania.

Por circunstancias de las agendas de trabajo de ambos, no hab√≠amos podido coincidir en tiempo y espacio; debido a que ella visita esta CDMX cada dos semanas; sin embargo,  por fin pudimos concertar la cita en el Hotel Centra2, que por su ubicaci√≥n nos brind√≥ las facilidades necesarias para el encuentro.

De entrada, Britania es una mujer de mediana estatura (1.60 mts., seg√ļn ella) pero que con zapatillas llega f√°cilmente al 1.75 mts., de piel muy blanca, cabello lacio, a la altura de los hombros, unos ojos mucho m√°s que bonitos y muy expresivos (lo que dej√≥ ver el uso del cubrebocas), de sonrisa seductoramente agradable y trato amable, que para ser francos, se ve mucho mejor en persona que en sus fotograf√≠as; lleg√≥ con un outfit muy normal, jeans deslavados skiny y blusa ce√Īida al cuerpo tipo camisa vaquera a cuadros, que dejaba ver su monumental anatom√≠a (literal), que al tocarla denota que es resultado del trabajo de gimnasio, porque no tiene un solo gramo de grasa fuera de su lugar y para quienes somos afectos al consumo de productos org√°nicos, libres de transg√©nicos y sustancias artificiales, ella es una digna representante de lo cien por ciento natural.

A su llegada y al observarla de cuerpo completo, realmente es impactante a la vista su cuerpo bien formado, su cuidado personal y lo sutil del aroma de su perfume; la recib√≠ con un copa de vino tinto espumoso y despu√©s de los saludos y de la respectiva presentaci√≥n, iniciamos una charla sobre temas triviales para romper el hielo, resultando que conoc√≠amos lugares y cosas en com√ļn, lo cual aliger√≥ mucho el ambiente, despu√©s de terminar la primer copa de vino, paso a cambiarse al ba√Īo y al salir vest√≠a un coordinado de brasier strapless y tanga color naranja que contrastaba perfecto con el tono blanco de su piel y comenzamos a acariciarnos (sin besos en la boca por precauci√≥n y medida de seguridad sanitaria para evitar contagios), yo por mi parte pude constatar lo que era evidente a la vista, y al tocar su piel tersa, s√ļper suave y firme, libre de estr√≠as o celulitis, comenzamos a vibrar, recorrer a besos su cuello, hombros, espalda, senos, abdomen, cintura, cadera, nalgas, piernas, pantorrillas‚Ķ‚Ķ‚Ķ..fue un viaje de excitaci√≥n absoluta, el pre√°mbulo de una sesi√≥n de sexo oral hundiendo mi cara entre sus nalgas hasta llegar a los labios mayores de su puchita h√ļmeda que desped√≠a un aroma que invitaba a seguir pegado a ella mientras la escuchaba jadear sutilmente y mover su cadera hacia mi boca pidiendo que siguiera d√°ndole placer.

Acto seguido, nos servimos otra copa de vino y tom√≥ un preservativo coloc√°ndomelo con la boca, al tiempo que yo me recostaba en la cama iniciando un oral de antolog√≠a, mientras yo le quitaba el brasier, quedando libres un par de senos de muy buen tama√Īo y forma, coronados por unos pezones rositas totalmente endurecidos por la excitaci√≥n, a los que opte por darles un masaje mientras ella segu√≠a atendiendo mi pene, y una vez que ambos est√°bamos en un alto nivel de excitaci√≥n se mont√≥ sobre m√≠, moviendo su cadera de manera lenta y cadenciosa, de adelante hacia atr√°s, aumentando la velocidad de sus movimiento al mismo tiempo que yo levantaba mi pelvis para lograr una penetraci√≥n con mayor profundidad, succionando sus senos y acariciando su espalda que para ese momento ya estaba totalmente perlada por la transpiraci√≥n provocada por la intensidad del momento, de pronto me tomo de los brazos, acelerando sus movimientos de cadera, haci√©ndolos mucho m√°s intensos y profundos, siendo el pre√°mbulo del estallido de un orgasmo simultaneo, quedando tendidos y sudados en la cama tratando de recuperar la respiraci√≥n.

Después de terminar el primer encuentro, nos quedamos recostados en la cama platicando de lo bien formado de su cuerpo, al tiempo que le acariciaba lentamente las piernas, su cadera y cintura, después de un breve descanso nos sentamos al borde de la cama para servirnos más vino y ella quedo sentada entre mis piernas dándome la espalda la cual estaba empapada de su transpiración, dejándome en libertad de acariciarle y besarle cuello, espalda, senos, cintura, así como su cadera y como resultado de la excitación que me provocaba estar acariciando ese cuerpo perfecto, me colocó por segunda vez el preservativo con la boca hasta lograr una erección completa, preguntándome qué posición deseaba, colocándola en cuatro, exhibiendo ante mi incrédula mirada, un par de nalgas magnificas, tersas, duras, redondas y una cadera donde me sostuve para penetrarla lentamente hasta llegar al fondo de su puchita y aumentando la velocidad a medida que sus movimientos, jadeos y gemidos me incitaban a seguir con el mete y saca sin parar hasta que desfalleció con grito, cayendo boca abajo sobre el colchón y ambos llegábamos de nuevo al orgasmo prometido.

Sin duda el encuentro con Britania ha sido una de las mejores experiencias que he experimentado y en cuanto tenga oportunidad de verla, habremos de concertar cita para una nueva sesi√≥n de intensa pasi√≥n; desde mi muy particular punto de vista, la relaci√≥n costo-beneficio del servicio y el trato que esta bell√≠sima mujer ofrece no tiene discusi√≥n, definitivamente cada peso lo vale, por lo que la recomiendo ampliamente e invito a quienes tengan oportunidad de agendar una cita con ella cuando este de visita por esta Ciudad lo hagan, la traten s√ļper bien para que reciban un servicio de alta calidad. En t√©rminos generales, dir√≠a que su servicio es de un diez completo.